Bailamos al son de tus caprichos,
sin importar la hora o el sentido...
Bailamos y giramos,
condenados y nostálgicos
sin fin,
por ti...
Sin importar el sentido,
el porqué ni la hora...
Sólo tu capricho.
Pero a pesar de los caprichos
voy sabiendo tener la paz de las partidas...
Y son tantas cosas,
asuntos,
personas,
circunstancias que pasan,
que se van,
y que no vuelven,
que se pierden
o que aparentan
y que creo...
No sé si las perdí
o se fueron.
¿Dónde están?
¿Adónde van?
Se diluyen en el obsceno desafío del tiempo .
Y permanezco,
siempre en paz.
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