Tu lo sabes bien, nunca me ha gustado esperar, a nada ni nadie...
Los horarios, los relojes, los almanaques, las agendas, me parecen para estúpidos y detesto saberlos controladores del TIEMPO, del propio y el ajeno...
El tiempo me ha enseñado que ya no puedo ser lo que antes era y no podré ser nunca lo que no quiero ser...
"Uno no siempre hace lo que quiere, uno no siempre puede, pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere" M. Benedetti, ese panfletero!!!(So estúpido)
Aquellos que se fueron, que emprendieron la ida a cualquier otro lugar "a lo que sea" pronto serán no más que un recuerdo y quizás, ni eso...
La que ya no está conmigo, ni una carta me dejó como despedida, solo recuerdo que intentó decirme que por esperar el tiempo en que se podría, perdí el tiempo en que se pudo. La dejé ir, pues no tengo derecho a retener lo que no se quiere quedar...
La que se fue, la que murió se transformó en un ser repleto de tristezas, doctorado de melancolías, las inseguridades trepaban su cuerpo como una hiedra, de repente se volvió aburrida hasta la médula, infectada de sentimentalismos inútiles. Patética solidaria de naufragios y derrumbes...
Alguna vez creyó que ser feliz no era utopía.
Nació una noche de junio, allá por el 2004; un inicio diferente que se perdió en un presente que comienza a parecerse a demasiados ayeres...
Ella, que supo romper corazas con la risa, hoy se aburre de palabras, de confianzas; maldice su fragilidad y está comenzando a burlarse de aquellas dudas que, alguna vez, la motivaron y casi la ayudaron a volar...
Espero que se aleje. Que envíe alguna carta con claves que descifraré cuando, otra vez, sea otra.
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